¡Cubrir con negro la desnudez física! ,¿ y la del alma con qué la cubriremos¿ - Campesino Digital

Notas:

jueves, 21 de abril de 2016

¡Cubrir con negro la desnudez física! ,¿ y la del alma con qué la cubriremos¿


Recientemente el pastor Fernando Fleming, mando a borrar con pintura negra un mural que estaba justamente frente a su templo, iglesia Resurrección y Vida, su argumento es que  era la figura de una mujer desnuda.

Fui de los primeros periodistas que me apersoné al lugar junto a Emilio Saviñon, luego de recibir la denuncia de Toñin el Poeta.

Nos alertó cuando nos encontrábamos en la Plazoleta  Duarte depositando una ofrenda floral en el busto de Duarte con motivo del día del Locutor, definiendo el hecho como un crimen al arte, a la cultura, un menosprecio a la inspiración de un artista plástico barahonero.

Saviñon y yo nos apersonamos al lugar y efectivamente ya se había cubierto con pintura negra la obra de arte donde se destacaba la belleza de una mujer trigueña ataviada con vestimenta multicolor, apreciándose entre sus encantos parte de sus muslos, es posible que unas tres pulgadas rodillas arriba.

No exhibía más de ahí la obra de arte, pero al pastor Fleming le pareció un desnudo obsceno, un escenario de burdeles, una figura postituida.

No vio la belleza de la parte de piernas que exponía como manifestación de la belleza de nuestras mujeres, no se percató de los colores de la naturaleza que exhibía su vestido.

No vio en ese mural una obra de arte realizada por un barahonero que ha puesto el nombre del país, de la región de su Provincia en alto en playas extranjeras, no valoró el sacrificio de este en venir desde Europa a regalar a sus compueblanos su imaginación convertida en obra de arte.

El pastor que en ese momento no se encontraba en el templo, pero si un amigo que se identificó como artista Plástico y dijo ver en la obra lo que los demás mortales no pudieron ver, la prostitución en la pintura, lo obscenidad de la obra, ellos como seres perfectos decidieron borrar la afrenta de un artista atrevido que vino a exponernos en la vía publica la figura de una prostituta.

Como hombre fuerte y poderoso, el pastor Fleming dictaminó que   los ciudadanos que somos débiles ante las envestidas de ellos no merecíamos apreciar la belleza de ese arte.

Pero se le olvidó a Fleming que los débiles tenemos un arma poderosa que son los errores de los fuertes y poderosos y precisamente esa arma es que estamos usando para pedirle que restablezca ese mural.

Que devuelva a esos ciudadanos débiles por carecer de los conocimientos artísticos para identificar en los grabados, las vulgaridades de unos artistas que vinieron desde lejos a dejar impreso en las paredes de las calles de la ciudad varias obras de arte entre ella aquella donde él vio la desnudez física.

Los débiles estamos solicitando que se restablezca ese mural bajo el entendido que la desnudez física también tiene sus encantos y hace menos daño que la desnudez del alma que carcome la conciencia de muchos.

Los débiles debemos entender que se nos ha ofendido y que la ofensa viene de un ser que por estar al frente de un templo ha desconocido que Dios que debe ser su inspirador fue el más tolerante y que nos traslado ese concepto cuando nos manda a amar a nuestro pogimo.

El Municipio está regido por leyes, leyes que deben hacer cumplir las autoridades que nos representan, que deben mover la fuerza pública, la justicia y la judicatura para que se le haga saber que los débiles también estamos preparados para enfrentar a poderosos y grandes como él, seres de almas desnudas.

He estado en contra de la forma en que muchos la han emprendido contra el pastor Fleming, entiendo que el de arte no entiende nada, pero que el artista plástico que lo asesoró debe recibir el repudio y el juicio moral de los artistas plásticos barahoneros que vinieron de tierras lejanas a dejarnos como testimonio sus obras de arte.

Es bueno que se haga saber al pastor Felming, a su amigo el artista plástico y a otros que entiendan que por ser grandes y poderoso pueden dictaminar que  podemos ver y que no podemos ver, pues la inquisición paso hace muchos años y hoy ya son otros tiempos, los caciques pasaron a la historia hace mucho.

Craso error el de Fleming al ponernos en las manos las armas que son su error al querer dictaminar como hombre fuerte y poderoso que debemos tener, ver y disfrutar, su error es nuestra arma, porque no debió decidir por toda la comunidad la calidad de una obra de arte dada a este pueblo por sus hijos artistas plásticos

Por eso sus errores son nuestras armas que hoy usamos contra esa decisión malsana, pues esa pintura no era vulgaridad era artes, señor fuerte y poderoso.