Tin Tức Mới9su10Ô tô Xe máy368 utenti.

domingo, 22 de enero de 2017

Colesterol y urología


Pablo Mateo
urologopablomateo@gmail.com

El colesterol es uno de los precursores o responsables de sustancias vitales como las hormonas sexuales, las cuales son imprescindibles para la fertilidad y la reproducción de la especie humana. También interviene en la digestión y absorción de las grasas, vitaminas D-3 y otras hormonas como el cortisol y la aldosterona, entre otras funciones.

Contrario a lo que piensa gran parte de la población, más de la mitad del colesterol que circula en nuestras arterias es producido por el mismo cuerpo.

El colesterol circula en sangre junto a los triglicéridos, unido a proteínas, en forma de componentes diferentes llamados lipoproteína de alta densidad (HDL o colesterol bueno) y lipoproteína de baja densidad (LDL o colesterol malo).

El colesterol malo o LDL se adhiere a las paredes de las arterias y forma placas impidiendo de esta manera una circulación adecuada y, por ende, una disminución en la llegada de oxígeno a varios órganos, pudiendo causar isquemia cerebral, trombosis o hemorragia cerebral. Pero también produce isquemia pélvica, lo que se refleja de manera importante en la calidad de la vida sexual del hombre, porque el colesterol también se acumula en las arterias del pene, lo que provoca dificultad para la erección. Además, el colesterol daña el músculo liso y el endotelio de los vasos del pene, pero también puede afectar los nervios del pene impidiendo de esta manera que reciba el impulso para la erección, y, por si fuera poco, disminuye la producción de testosterona, una hormona que determina el apetito sexual y está detrás de un alto porcentaje de los casos de falta de deseo sexual.

Ante la duda visite a su urólogo.