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martes, 7 de febrero de 2017

Masacre de Hurlingham "Papá, por favor no me mates"



Una historia de celos y violencia que terminó en baño de sangre

Diego Loscalzo tenía problemas con su pareja, Romina Maguna, y estaban virtualmente separados. Una discusión por celos terminó con seis muertos y tres heridos de bala.

 Diego Loscalzo brinda con Romina Maguna, su ex pareja y una de las víctimas de su ataque de locura

Hasta un rato antes de convertirse en un criminal tristemente célebre, el autor de la masacre de Hurlingham, Diego Loscalzo (35), tenía algo así como una doble personalidad. Para sus compañeros del taller de mantenimiento de Metrovías, donde trabajaba desde hace años, él era un buen tipo, callado, responsable y tranquilo. Pero en la casa de la familia Maguna, donde usualmente vivía, se convertía en un ser atroz: celoso, malhumorado y violento. "Era re maldito. Era un hijo de puta", le dijo a Infobae una persona que frecuenta mucho la casa de William Morris donde se desencadenó la locura.

No obstante, nadie esperaba que Loscalzo llevara su violencia a semejante nivel de horror. Su relación con Romina Maguna estaba condimentada con violencia cotidiana producto de los celos de él, y ahora -con el episodio consumado- eso podría verse como el germen del desastre. Según contó el allegado a la familia, la pareja estaba virtualmente separada. Ella ya no quería que él viviera allí (a veces dormía en otra casa), pero Loscalzo se negaba a abandonar definitivamente el hogar de Hurlingham y a terminar la relación con la mujer policía: "Él no quería separarse pero era muy celoso, tanto con Romina como con su hija, a quien no la dejaba salir con sus amigos ni con su novio".

Según contó esta persona, quien por razones de seguridad prefirió no dar su nombre, Loscalzo, conocido como "El Chino", le habría pegado varias veces a Romina y más de una vez habría intentado abusar sexualmente de la hija adolescente de su pareja.

"Hace años que ella me cuenta que él la tocaba, y que quiso abusar. Y siempre me decía que a la mamá le pegaba", relató a este medio. Si bien trascendió que el acusado tenía denuncias por violencia de género, fuentes de la investigación explicaron que sólo existe un antecedente pero no un documento formal. En julio del año pasado Romina Maguna denunció en la Policía que había discutido fuerte con su pareja y que le había desaparecido su arma y su chaleco antibalas.

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