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viernes, 24 de febrero de 2017

Nos vendieron ilusiones



 El 27 de abril del presente año, se cumplen 21 años de la ceremonia de inauguración del aeropuerto internacional María Montez. Esta estructura aeroportuaria podría ser un claro ejemplo hasta dónde puede llegar la bellaquería de la clase política dominicana con tal de llevar a cabo su propósito, de cómo ilusionan fácilmente a un pueblo con obras del Estado. Una clase política corrupta capaz de engatusar y crean falsas expectativas en la población.

Recuerdo como ahora que el día que iniciaron la construcción de ese aeropuerto, hasta la fecha que lo inauguraron, los politicos nos vendieron la idea que esa instalación sería el trampolín para el despegue definitivo del turismo en la provincia. Nos pintaron un paisaje hermoso, un aeropuerto que sería la panacea para nuestro atraso económico, que pondría a Barahona a competir al mismo nivel que otras provincias del país,en pocas palabras, nos pintaron pajaritos en el aire.

Para la población de Barahona, el aeropuerto fue el caramelo de todas las promesas politicas y nos engañaron, así como se engaña a los niños.A casi 21 años de su inauguración, la realidad nos choca y nos desabriga. Hoy, esa estructura llamada “Aeropuerto Internacional María Montez”, es un elefante blanco, con un futuro incierto.

Bajo un triste desconsuelo, son válidas las preguntas que se plantea el pueblo de Barahona. ¿Dónde están las decenas de miles de visitantes que llegarían por su terminal atraídos por la belleza y encanto de nuestra provincia? ¿Y las docenas de aviones barriga ancha procedentes de diferentes lugares del mundo que aterrizarían diariamente en su pista? ¿A dónde fueron a parar aquellas promesas que dicho aeropuerto crearía cientos de empleos y dinamizaría nuestra economía?

Con el correr de los años hemos arribado a una conclusión: Construir en aquella época el aeropuerto María Montez sin haber realizado previamente estudios de factibilidad financiera, flujo turístico e infraestructura hotelera, fue una auténtica estupidez. A la clase politica corrupta no le importó investigar la rentabilidad del aeropuerto antes de construirlo, solo le importó lucrarse y ganarse el voto de la población con falsas promesas e ilusiones.

Hasta ahora no sabemos si es posible recuperar la inversión destinada a la construcción de ese aeropuerto, que tuvo un costo cercano a los 500 millones de pesos Todos los planes para poner en marcha las operaciones en el lugar han fracasado. Lo curioso es que, a pesar de que la terminal de ese "mamotreto" siempre está vacía de pasajeros, no deja de generar gastos para el Estado, aunque esté bajo la administración de una empresa que prometió mucho (cuando le fue concesionado el aeropuerto), y ha cumplido poco.

Hace aproximadamente cinco años fue reacondicionada la pista de aterrizaje, pero el aeropuerto no tiene radar (fue desmantelado y llevado a otro aeropuerto), toda la estructura se deteriora por los años y el descuido de la empresa que lo administra. El aeropuerto solo recibe vuelos, de vez en cuando, de pequeñas aeronaves privadas o pertenecientes al Consorcio Azucarero Central (CAC).

Pero de nada sirve lamentarse, muchas cosas han cambiado desde que inauguraron esa instalación aeroportuaria inoperante. La provincia de Barahona sigue creciendo como polo turístico y necesita de su aeropuerto internacional.

Debemos reconocer que, aunque esté paralizado y todavía no ha sido el detonante para el crecimiento turístico y económico de la provincia, el aeropuerto internacional María Montez está ahí y se construyó con el dinero del pueblo, por lo tanto, es un deber de las autoridades ponerlo en funcionamiento a corto plazo, con o sin la ayuda del sector privado.

Por David Ramírez (David Barahonero).