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jueves, 13 de julio de 2017

La Hora Cero



La hora cero (del alemán Stunde Null), es un término para indicar el comienzo de alguna operación o evento militar.

  Históricamente, Stunde Null se refiere a la capitulación del gobierno Nazi el 8 de mayo de 1945 a la media noche, marcando el fin de la Segunda Guerra Mundial. Al periodo que inmediatamente le sigue a este momento se la llama "Nachkriegszeit", (tiempo después de la guerra).

  Nosotros como país también tendremos nuestra hora cero, despues de la prorroga para la verificación y toma de decisión que se les dio a los extranjeros que sometieron sus solicitudes de regularización, entonces empezaran las deportaciones masivas, repito, masivas, de extranjeros, llamémosle por su nombre, Haitianos.

  Uso el termino "masivas" por una sencilla razón, si tenemos mas de un millón de Haitianos en nuestro país, como los deportamos? Uno a uno? De veinte en veinte? Por la naturaleza del hecho tiene que ser masivamente.

  Ahora bien, recuerdo cuando escribí Sin Deportaciones No Hay Paraíso, muchos me tildaron de inhumano, con La Letrina Francesa, era una xenófobo y ni hablar del mi infame articulo: Entre El Closet y El Burdel Haitiano, es ahi donde una manada de locos-viejos de ese momento salieron todos a defender a sus hermanos Haitianos, fui censurado en medios de comunicación newyorkinos con excusas baratas y oscuras como hoy en día bajan las aguas negras del Río Biran en Barahona.

  Al final del día errar es de humanos y hoy todos los Dominicanos nos damos cuenta que dormimos con el enemigo, que los "patriotas de hoja lata" teníamos mas razón y mas verdad en nuestras palabras que los comunistas-capitalistas que defienden a capa y espada el negocio Haitiano, perdón, la causa Haitiana.

La verdad es la siguiente:

  La ola de repatriaciones voluntarias no son Haitianos yéndose a su país permanentemente, fueron a llevar sus ajuares para cuando llegue la hora cero no los deporten sin ellos y perderlos. Esas personas no se quedaran en Haití, a que? Allí no hay nada, regresaran a nuestra republica, esta ves mas pobres y míseros como su existencia.

  Los que se quedaron y no se regularizaron se van a entregar pacíficamente a nuestras autoridades?

Los enclaves que han formado como el pequeño Haití y cientos mas donde el creol es el idioma del diario vivir, donde el salvajismo de sus costumbres han arrabalizado y forjado un espejo de su selva africana en nuestra patria, que harán cuando llegue "la camiona"? como los recibirán siendo ellos mayoría?

En la frontera, ya el gobierno Haitiano no esta dejando entrar en su territorio a sus ciudadanos procedentes de nuestro país, oigan bien, porque no tienen papeles que los identifique como Haitianos, los mismo documentos que su presidente  y su equipo de bufones no pudieron proveerles para regularizarse y que hoy por hoy siguen naciendo sin ellos.

  Esto es una hábil estrategia Haitiana., la pregunta es, que haremos nosotros cuando no sean un puñado los deportados sino, miles varados en la frontera?, como enfrentaremos este impase, con palabras o balas?

  Ordenara nuestro eunuco presidente la militarización de ambos lados de la frontera, para así garantizar el paso de los deportados?

  Sabe nuestro sanjuanero que sino los deportan y se quedan sin trabajo por las nuevas leyes migratorias el índice de criminalidad se pondrá como Honduras donde matan 125 ciudadanos por cada 100 mil, esto con el agravio de que los Haitianos al no tener identificación alguna y su parentesco negroide seria muy difícil su captura?

  Una cosa si es cierta no todas las Horas Cero son iguales mientras la de los Alemanes significo el comienzo de la paz, nuestra Hora Cero" es el comienzo de la guerra por una Republica Dominicana libre del cancer Haitiano.

DIOS, PATRIA Y LIBERTAD!


                                                                                                                                       
       CARLOS J. DÍAZ GÓMEZ
                                                                                                                           
      Comunicador, reside en Baltimore, Maryland