CABRAL, Barahona.- Cansados de esperar una ayuda oficial que nunca llegó, los habitantes de este municipio restablecieron con recursos propios y del Ayuntamiento el paso por la carretera que los une con Peñón y otras zonas agrícolas, luego de estar dos meses incomunicados por el desbordamiento de la laguna Rincón, que además destruyó las cosechas y el pasto para ganado de unas 35,000 tareas en los alrededores.
“La gente de Obras Públicas pasaron por aquí a vernos trabajando, pero no dijeron nada, ni hicieron nada para restablecer el tránsito por esta importante carretera”, dijo el camionero Alberto Féliz, mientras vaciaba un viaje de gravilla y tierra para tapar las zanjas que abrieron las aguas de la laguna en medio de la vía. Utilizaron más de 600 metros cúbicos de piedras, tierra y gravilla para tapar una gran cañada y secar las últimas corrientes de agua que atravesaban la carretera.
El tránsito de vehículos livianos y pesados se reinició de inmediato, mientras decenas de motoristas transportaban plátanos y otros productos desde Peñón a los mercados de Cabral y Barahona. La iniciativa de reconstruir la carretera, ante la ausencia de Obras Públicas y las demás instituciones del gobierno, fue planteada por la síndica de Cabral, María Consuelo Féliz, y apoyada por comerciantes, productores agrícolas, propietarios de camiones y voluntarios, que tuvieron éxito al bajar las aguas de la laguna.
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