
El Congreso argentino entregó su premio anual a "la mujer destacada de 2009" y este año desató una polémica: la ganadora fue una transexual que libró una larga batalla judicial para conseguir un documento de identidad con nombre femenino.
Marcela Romero, de 45 años, es vicepresidenta de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (FALGBT), y una reconocida activista por la derogación de los códigos de faltas vigentes en muchas provincias de Argentina, por los que el travestismo es considerado una actividad criminal.
La Cámara de Diputados destacó que la designación era un llamado para "intentar que ninguna persona tenga en el futuro que esperar 10 años o más para lograr un documento nacional de identidad con el nombre que se corresponda con su identidad de género".
Ese tiempo le llevó a Romero, 10 años de transitar por pasillos de tribunales y responder a su nombre masculino cada vez que llegaba a una oficina pública. Hasta agosto de 2009, cuando recibió una nueva carta de identidad que se condice con su cabellera rubia platino, sus labios rojos, sus senos, los movimientos gentiles de sus manos.
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