Por :Juan Matos
BARAHONA. Esta ciudad en cualquier momento puede ser inundada por las aguas residuales, debido a que cuando fueron iniciados los trabajos de construcción de la primera etapa de las calles, durante el período 1996-2000.Una gran parte de los registros del alcantarillado sanitario fueron tapado, sin que en las zanjas se enterraran las tuberías del sistema.
Actualmente el sistema sanitario lleva a la planta de tratamiento una parte de las aguas negras que se producen en la parte alta de la ciudad, las cuales descargan crudamente en el mar Caribe, a través de la zona del matadero municipal, mientras que en las zona baja, desembocan de igual manera en la playita del hotel Guarocuya.
Las tuberías del alcantarillado de la parte baja de la ciudad no pudo ser conectada a la planta de tratamiento porque a pesar de que se hizo un diseño para construir un sistema de bombeo en la esquina formada por la avenida Enriquillo y la calle Duarte. Durante la administración del ex presidente Hipólito Mejía, el cual se encargaría de recoger todas las aguas y conducirlas a la planta. Luego este diseño fue rediseñado por la gran cantidad de agua que se producía, pero nunca los trabajos fueron iniciados.
La advertencia sobre el peligro de inundación que se cierna sobre esta población fue hecha por el ingeniero Alfredo Féliz López, especialista en ingeniería ambiental y sanitaria y ex presidente de la Regional Suroeste del Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (CODIA), dijo que debido a esta anomalía, todo el litoral costero de esta provincia está altamente contaminado, situación que causa gran daño a las especies marinas y a los ciudadanos que se bañan en la referida playa, así como en las del Cayo y la Casita Blanca.
Expresó que los trabajos de la planta de tratamiento de aguas residuales y el alcantarillado sanitario, fueron iniciados en 1982, pero que ya han pasado 27 años y no han sido concluidos, y a la planta solo le faltan tres para concluir su ciclo de vida. "Esta planta fue diseñada para una población de alrededor 42 mil habitantes y hoy el municipio cabecera tiene alrededor de 80 mil", expresó López.
Dijo que los componentes de esta planta tuvieron que ser rediseñados para satisfacer los requerimientos de la población y que el desarenados de la misma, fue modificado por un redimentador (que es el eliminador de las partículas pequeñas cuando entran al sistema), a fin de adaptarlo a las condiciones actuales, cosa que de nada sirvió porque la cantidad de agua que entraba al sistema era muy abundante.
"Para construir el alcantarillado no se elaboró un plan ordenado ni coherente para la entrada en vigencia del mismo, por lo
que los habitantes de la parte alta de la ciudad de manera individual se han conectado al sistema, provocando un gran desorden, lo que está trayendo como consecuencia brotes de aguas residuales por diferentes lugares de la población", comento López.
Significó que a parte de la planta no recibir poca agua de la parte alta de la ciudad, ésta no le da un tratamiento adecuado, porque el líquido llega a ella por un sistema denominado "Bay pass" el cual las bloquea y manda directamente al emisor, que es una tubería de gran diámetro que la envías al lugar de concentración, próximo al matadero municipal.
Según López, quién es miembro del Consejo de Dirección del Centro de Estudios de la Realidad Natural y Económica y Social de Barahona, los elementos claves de la planta como son la caseta, filtros de cloración y filtros de laguna no están funcionando y el sistema de aireación colapsó. "Pero según información este sistema de aireación puede volver a funcionar con una inversión de unos 600 mil pesos".
El ingeniero Féliz López, recomendó revisar el sistema de la planta de tratamiento de aguas residuales, establecer una política de mantenimiento e incorporar a este a los sectores que todavía no están conectados al mismo.
"Las autoridades del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA) tienen en sus manos el convertir esta ciudad en una tacita de cristal antes de que la población sea inundada por las aguas residuales", puntualizó el especialista en ingeniería ambiental y sanitaria.
En ocasiones en algunos puntos de la ciudad brota aguas negras acompañadas de materia fecal, lo que se convierte en una molestia para las personas que residen en esos lugares debido al hedor desagradable que estas emanan.
Pero los pobladores temen que se produzcan varios brotes a la vez y la cuidad sea inundada, lo que provocaría la aparición de enfermedades infectocontagiosas muy peligrosas que serían difíciles de controlar por las autoridades de Salud Pública.
Diferentes sectores de la ciudad llevan años reclamando de las autoridades de los gobiernos de turno que resuelvan esta situación, pero nunca estas han hecho caso al reclamar popular.
Las autoridades y los políticos son tan irresponsables que nunca, ni siquiera en los tiempos de campañas proselitistas mencionan la planta de tratamiento de aguas negras y el sistema de alcantarillado sanitario.
"Esto nunca le ha interesado ni a las autoridades ni a los políticos, porque estos disponen de todo lo necesario para trasladarse al lugar que les venga en ganas en caso de que la población sea inundada por las aguas negras"; dijeron los comunitarios Edward Pérez y Rafaela Alcántara.
Por su parte, Luís Reyes Espinosa y Zaida Matos, coincidieron en que esa gente no se apura por tratar de hacer las diligencias pertinentes ante el presidente de la República con miras a solucionar este serio problema, porque también tienen dinero para adquirir de inmediato los medicamentos en caso de que las aguas encharquen la ciudad y aparezcan brotes epidémicos.
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