El caos se apodera de Haití,ONU se repliega a una "zona segura": saqueos y éxodo masivo - Campesino Digital

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lunes, 18 de enero de 2010

El caos se apodera de Haití,ONU se repliega a una "zona segura": saqueos y éxodo masivo


En Haití, el éxodo prosigue al apocalipsis vivido. Aterrados por la estela de destrucción y muerte que dejó el potente terremoto del pasado martes, la escasez de alimentos, la falta de servicios y sobre todo por las réplicas que amenazan con echar por tierra las casas que quedaron en pie, miles de haitianos huyen de Puerto Príncipe hacia otros pueblos del norte del país en busca de refugio.

“Es un éxodo masivo y a nivel exponencial hacia el interior del país”, dijo a este diario el sacerdote Anthony Bryce a su llegada a la fronteriza ciudad de Jimaní desde Puerto Príncipe.

Entretanto, los saqueos y el caos se han convertido en los grandes retos para los socorristas y voluntarios que han acudido a llevar ayuda al país, pues la desesperación comienza a adueñarse de los pobladores de Puerto Príncipe, muchos de los cuales no han vuelto a probar bocado desde el martes.

El periodista Jean Gary Apollon dijo que ayuntamientos de varias ciudades de provincias han puesto autobuses a disposición de residentes en la capital para trasladarlos a sus ciudades de origen.
“Estos desplazados van a sobrecargar la familia en sus provincias que, en tiempo normal, esperan el apoyo de los que viven en la capital “, dijo Apollon.

Ante el temor de morir aplastados, como decenas de miles de sus compatriotas tras el potente sismo, los haitianos han optado por dormir a la intemperie o en improvisadas carpas en plazas públicas como Champ de Mars, frente al ahora destruido Palacio Presidencial, en cualquier otro lado, pero el pánico se ha adueñado de muchos debido a las réplicas del terremoto.

Huyen en camiones y a pie
Quienes pueden pagan lo que sea por salir hacia sus campos, pero hay quienes no pueden porque el transporte es muy caro y carecen de los recursos económicos, por eso muchos van caminando descalzos “hacia cualquier lugar”, porque no hay dónde dormir en la capital y sus casas quedaron bajo los escombros.

La mayoría se dirige a los campos que fueron menos afectados por el terremoto de la semana pasada, sobre todo a los pueblos del norte, explicó el padre Anthony Brice.

Los haitianos tratan de huir en masa de la devastada capital. Buscan huir desesperadamente del infierno.

En las próximas semanas se prevé una entrada masiva de haitianos hacia la República Dominicana, donde ya reside al menos un millón de haitianos.

Saqueos
La policía haitiana abrió fuego contra un grupo de saqueadores ayer y mató al menos a uno de ellos en un mercado de Puerto Príncipe.

El reparto de comida a los más de 600 mil damnificados se dificulta por razones de seguridad, dijeron socorristas de la ONU.
En algunos casos hay más soldados controlando a la gente que los que están repartiendo.

Mientras, el Ejército estadounidense ha optado por lanzar los paquetes de comida desde helicópteros suspendidos en el aire en Puerto Príncipe.

La violencia durante la repartición de ayuda ha llegado al extremo de que para llevar comida y agua desde la República Dominicana los voluntarios han tenido que ir en caravanas escoltadas por vehículos militares, para evitar ser atacados por los saqueadores, dijo a EL DÍA Juan Luis Corporán, del Centro Bonó.

Indicó que para evitar incidentes han programado que los camiones con la ayuda salgan desde la fortaleza de Jimaní en grupos grandes a la siete de la mañana y a las dos de la tarde, para evitar saqueos, como ya ha ocurrido.

La repetición de tumultos durante el reparto de comida ha hecho que las agencias de la ONU o el Gobierno haitiano requieran de fuertes contingentes de seguridad antes de proceder a cada reparto, que se hace sin previo aviso para evitar incidentes.
Con un Gobierno prácticamente desarticulado, la situación se torna más difícil, dijo Brice.

No obstante, afirmó que los saqueos han afectado, además, pequeños supermercados y negocios distribuidores de comida, más que a la ayuda internacional.

Más alla de la capital
Mientras los ojos del mundo se concentran en Puerto Príncipe, la Capital, los habitantes de otros pueblos del Sur de Haití, Leogane, destruido en más de un 90% según la ONU, esperan ansiosos la llegada de la ayuda internacional.

Extraido de: el dia.com.do

Casco de ONU se repliega a una "zona segura"

Puerto Príncipe.- Como en un tobogán, Haití se desliza hacia el descontrol y se acerca peligrosamente hacia una intervención militar.

En una decisión inédita que pasará a la historia como uno de sus hitos más oscuros, la Organización de Naciones Unidas (ONU) dejó a su suerte a miles de sobrevivientes todavía atrapados en los escombros de Puerto Príncipe y canceló ayer todas las operaciones de rescate debido a brotes de violencia por todo Puerto Príncipe.

Por la noche, el gobierno haitiano decretó el estado de excepción en el país, medida que se mantandrá vigente al menos hasta fin de mes.

Por “razones de seguridad” la ONU determinó que ya no le es posible garantizar la protección de los rescatistas, pese a que todavía podría haber miles de personas con vida bajo los escombros, atrapados en bolsas de aire por descubrir cuando faltan centenares de edificios por ser revisados.

Los tiroteos han comenzado a replicarse en distintos puntos de la ciudad, en donde los cascos azules han sido completamente rebasados por una crisis humanitaria que ha llevado a la población a salir a las calles en una competencia desesperada por encontrar comida y agua.

A las 13:00 horas tiempo local, los radios de todas las delegaciones internacionales de rescatistas en Puerto Príncipe sonaron con el anuncio, uno que será recordado y debatido por años: retirada.

La orden, que en algunos círculos de Naciones Unidas se justifica como sólo una decisión obligada por la imposibilidad de encontrar personas con vida después de 72 horas, vino después de un tiroteo en la Universidad de Saint Gerard, enclavada en el Área 8, fragmento callejero asignado a la misión mexicana que ya se dirigía hacia la escuela. El convoy debió dar vuelta atrás.

Tras confirmarse el enfrentamiento armado —posiblemente entre milicianos— los topos, la Policía Federal, la Cruz Roja y el ERUM fueron llamados de vuelta a la “zona verde”, en el Aeropuerto Internacional de Puerto Príncipe, lo mismo que las delegaciones de España, Francia y otros países, a los que el alto mando de Naciones Unidas ordenó preparar una evacuación inmediata de territorio haitiano. Pero mientras la ONU se guarnece en la “zona verde”, el reloj —y las muertes— siguen su curso.

Ayer, el secretario de Estado para la alfabetización de Haití, Carol Joseph, afirmó que unos 70 mil cadáveres ya fueron enterrados en fosas comunes.

Asignados a una misión políticamente sensible, los topos fueron enviados ayer, en su tercer día de operaciones, a las inmediaciones del Palacio Presidencial. Bajo la protección de soldados serbios, se les pidió desde la mañana apoyar en la extracción del cuerpo del padre de Zabette DeLatour Préval, la primera dama haitiana, sepultado en su residencia.

Pero al sonar el mensaje radial, una vez más, como ya le ha pasado dos veces, el grupo mexicano se vio forzado a abandonar sus trabajos. El cadáver quedó bajo una viga y por ahora está perdido en la estela de una retirada que ha dejado aun más enardecida a la población local.

“‘¡Podíamos sacarlo! Están dejando a la gente morir. ¡Puede haber muchos vivos todavía! ¡Hijos de su puta madre! Hay gente que puede sobrevivir hasta 21 días, esto no es una receta de cocina ”, lamentó Carlos Cienfuegos, líder de los topos.

La agrupación mexicana, de Iztapalapa la mayoría de sus integrantes, evaluaba por la noche romper filas con la ONU, instalar su propio centro de operaciones en Puerto Príncipe y continuar con las labores de rescate bajo su propio riesgo.

Aún sin confirmación oficial, ya se hablaba ayer de una eventual salida de las tropas estadunidenses —que han alcanzado los 5 mil soldados— de sus barracas en el Aeropuerto Toussaint Louverture a las calles de Puerto Príncipe para reestablecer el orden, medida que podría llevar a la isla hacia un escenario de ocupación militar hasta con 10 mil marines.

En tanto, el gobierno de Venezuela anunció que donará 5 mil 600 toneladas de alimentos y “todo el combustible que requiera Haití”. Por su parte, la Unión Europea considera una ayuda de 100 millones de euros para ese país.

Entre escombros, en la ruina y el caos, con miles de tropas extranjeras, Puerto Príncipe espera para saber su destino.

Ban Ki-moon
“Esta es la crisis humanitaria más grave en décadas”, declaró el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en Puerto Príncipe.

El danés Jen Kristensen, miembro de la Misión de Estabilización de la ONU en Haití, fue rescatado ayer.

El comandante general Ken Keen, a cargo de la asistencia de EU para Haití, estima que los muertos podrían ser 200 mil.

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