BARAHONA. El obispo de la diócesis de esta ciudad, monseñor Rafael Leonidas Felipe Núñez, dijo que la tragedia de Haití es una ocasión para que los católicos,
los fieles de otras denominaciones cristianas y todos los sureños, expresen su solidaridad ante el dolor y el sufrimiento del pueblo haitiano,
"Cada uno de nosotros desde nuestra pobreza y limitación, podemos aportar algo para ayudar a los miles de haitianos afectados por el terremoto que castigó con dureza al hermano pueblo haitiano", dijo el religioso católico, quién calificó de penosa la situación por la que atraviesa esa pobre gente.
la cual debe concretizarse en apoyo y suministro de ropa, comida, frazadas, mosquiteros, entre otras cosas, para mitigar un poco el dolor que embarga a los ciudadanos de ese país, en especial los de Puerto Príncipe, Jacmel y otras localidades de la parte sur de esa nación.
Expresó que este es un momento para que los cristianos y los sureños "dejemos de lado cualquier diferencia que pueda haber entre nosotros y unirnos para ayudar en lo que podamos a los residentes en la hermana nación, que hoy atraviesan por una situación extremadamente difícil".
Por otro lado, el prelado católico llamó al presidente Leonel Fernández a reflexionar sobre la importancia que para el desarrollo de la región Suroeste tiene la construcción de la presa de Monte Grande, obra que vendría a paliar el actual índice de desempleo que hay en la zona, la que a pesar de haber sido anunciada con mucha insistencia, todavía no se ha iniciado
Asimismo, consideró que el relanzamiento del turismo puede ser otra gran fuente de trabajo para mucha gente, en especial para los estudiantes que se preparan tanto en la Universidad Católica Tecnológica de Barahona (Ucateba) y la Autónoma de Santo Domingo (UASD), que necesitan donde emplearse para no tener que emigrar de la zona que los vió nacer.
"El Suroeste es la región con el mayor índice de desempleados y menor índice de fuentes de trabajo, por lo que hay que promover empleos para los brazos hábiles, también puedan trabajar", expresó Felipe Núñez.
El religioso lamentó las necesidades básicas de mucha gente que no puede comer, no tiene un vivienda digna ni los medios necesarios para subsistir, la cual también necesita un trabajo.
El obispo externo sus conceptos al ser abordado por los periodistas luego de bendecir el acto de inauguración de Laboratorios de Física, Biología, Anatomía y Química, así como un bar Restaurante, una nueva Sala de Audiovisuales y nuevas aulas de Ucateba, realizado ayer a las 4:30 de la tarde en el área de laboratorios de la alta casa de estudios.

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