
José Offerman,el mánager de los Tigres del Licey, al discutir la expulsión de uno de sus jugadores, le entró a trompadas al árbitro principal, por su historial, entendemos que se equivocó de carrera, debió ser boxeador no pelotero, la arrogancia iluminada por las luces del Estadio Quisqueya, quitaba brillo a la pureza de nuestro deporte Rey.
No pudo fingir mas escrúpulos y devoción, quedó desnudo, no como la flor que muestra belleza, sino como el prepotente que deja al descubierto la arrogancia de una bestia salvaje, una oportunidad más, no se le debe dar, a un hombre que ha pisado la decencia de los que con dignidad, como caballeros de honor, dejan su piel en cada partido.
Los seguidores de los equipos deben seguir pisando firmes y seguros al visitar nuestros Estadios, sin contemplaciones, Offerman debe ser suspendido mientras respire del Béisbol Profesional Dominicano, no se puede enlodar, el trabajo de hombres entregados al compromiso de elevar la calidad de ese deporte.
Que se vea, como el mal amor, que solo tocó el cuerpo y no el Corazón, por lo que debe terminar antes que las consecuencias sean peores, con Offerman, no podemos brindar con vino de reconciliación, de sus manos no se puede recibir la Flor del perdon, dentro y fuera del país, el ha desojado las flores y pisoteados sus pétalos.
Agrediendo a un arbitro, se agrede el Alma de nuestro Béisbol, veamos su acción como la agonía de un enfermo desahuciado, cuya paz no había alcanzado,y murió en el mismo terreno, dónde levantó muchas veces la Bandera del honor, que su lapida diga,”aquí yace un soldado vestido de Azul”. Luego sellar la tumba, para que al béisbol no lo empañe más.
Extraido de: Ecos Hispano
Árbitros renuncian; se marcharían hoy
El grupo de árbitros norteamericanos que laboran en la actual temporada del béisbol invernal dominicano puso su renuncia irrevocable ayer y de inmediato comenzaron a gestionar su partida del país por temor a su seguridad personal.
"Se fueron después de hacer su reporte del incidente del sábado", dijo la fuente a Diario Libre que prefirió mantenerse en el anonimato. "No lo pudieron convencer, su posición fue renunciar y marcharse", dijo la fuente.
Daniel Rayburn, Jayson Bradley, Justin Vogel y Barry Larson pusieron ayer su renuncia a la Liga Dominicana de Béisbol lo que provocaría que la serie final se juegue solamente con árbitros locales.
La gran final pactada al mejor en nueve juegos, comenzará hoy en San Francisco de Macorís, entre los Leones del Escogido y Gigantes del Cibao.
La decisión de los árbitros norteamericanos está basada en la situación del sábado, cuando el mánager José Offerman, de los Tigres del Licey, golpeó a Rayburn.
Extraido de: diario libre. com
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