
Por: Virgilio Gautreaux.
El pasado año 2009 fueron muchas las aspiraciones desarrollistas barahoneras que se quedaron sin cumplir. Fueron muchos los proyectos importantes para nuestro crecimiento económico y social que continuaron acumulando óxido engavetados en las oficinas de la capital.
No hay forma de que los barahoneros podamos captar la atención de los políticos que desde Santo Domingo, manejan y asignan a su antojo los recursos presupuestarios. No hay quien encuentre la forma de que nos escuchen para que se agilicen los trámites para la construcción de la Presa de Monte Grande y la Segunda Etapa del Acueducto de la Región Enriquillo.
No han servido de mucho todos nuestros comunicados, ruedas de prensa en la capital y la ciudad de Barahona, marchas al INDRHI, notas de prensa y llamados de la ciudadanía, pues no hemos logrado que el Poder Ejecutivo ni el Congreso Nacional, apoyen nuestros proyectos. A tres años de los huracanes, carreteras, puentes, caminos vecinales, canales principales y secundarios, permanecen sin reparar. En campaña electoral se prometen las inversiones y luego el silencio de la muerte, es la respuesta.
Hay otros proyectos privados hoy llenos de comején en archivos de la capital, esperando licencias ambientales y otros permisos. Es un crimen de lesa humanidad parar proyectos comenzados bajo ciertos pretextos, mientras en otras partes del país, se aprueban numerosos expedientes similares “al vapor”. Mientras en Barahona se paran iniciativas de inversión extranjera, graciosamente en los polos turísticos “desarrollados”, se aprueban todo tipo de atentados ecológicos.
A pesar de que el rosario barahonero de necesidades urgentes tiene muchas cuentas, hay que centrarse en aquellos proyectos e iniciativas de mayor impacto económico y social, con una visión realista y pragmática. Dentro de las iniciativas más relevantes a pedir al gobierno dominicano en este 2010, tenemos las siguientes:(Por favor haga clic en la imagen para ampliarla).

Los medios de comunicación digitales, radiales, televisivos e impresos de la provincia de Barahona en todo momento están denunciando las precariedades que padecen los habitantes del campo y de la ciudad. Sin embargo, nadie los escucha. El silencio de las catacumbas, es la respuesta de los funcionarios gubernamentales y municipales. La sordera y el mutismo, es la táctica que practica el funcionariato barahonero.
Comenzando por las propias oficinas de los ejecutivos locales, muchas dependencias públicas lucen descuidadas, poco iluminadas, vehículos destartalados, equipos electrónicos obsoletos y otras condiciones negativas, las cuales afectan la productividad del trabajo y la ejecución de los proyectos. Pero estas cosas no parecen preocupar mucho a los funcionarios, los cuales muchas veces parecen estar concentrados en su propia agenda como candidatos o aspirantes a ocupar otras dependencias. Es hora de reclamarles que ellos son representantes de la colectividad en los puestos que desempeñan. Estos funcionarios-como políticos que son-deben saber que los logros que acumulen a favor de la colectividad barahonera, se convierten en votos a su favor en las urnas.
Resulta sorprendente que los candidatos de los diferentes partidos, se muestren tímidos y no hayan asumido la defensa de estos proyectos. Han sido parcos en su apoyo a estas iniciativas.
Otras autoridades provinciales del resto del país, han llevado al primer mandatario a sus comunidades, donde las fuerzas vivas le exponen cuáles son sus principales problemas y las posibles vías de solución. A estos justos reclamos y aspiraciones, el Presidente y sus funcionarios, muchas veces han respondido con medidas concretas.
Por lo tanto, ha llegado el momento en que todas las autoridades locales, de manera conjunta, soliciten formalmente al señor presidente de la república, la realización en Barahona de un consejo de gobierno o de una consulta popular en los meses de febrero o marzo, para discutir la implementación de los principales proyectos que reclama Barahona.
Es justo también que los diferentes Síndicos, Subsecretarios, Ayudantes Presidenciales, altos funcionarios nativos de la provincia Barahona, así como las diferentes entidades que conforman la sociedad civil de la zona, se unan a los reclamos para que el Poder Ejecutivo nos asista en estos momentos tan cruciales para impulsar nuestro ansiado desarrollo económico y social.
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