
SANTO DOMINGO.- A causa del terremoto del pasado 12 de enero, que devastó la capital haitiana, el quince por ciento de las 63 mil embarazadas de ese país -unas 9,450- necesita atención médica de emergencia, para evitar complicaciones mortales, según informó Plan Internacional.
La entidad hizo un llamado al Gobierno, las ONG’s locales y las entidades de respuesta humanitaria para que asuman como un área prioritaria la entrega de paquetes de servicios básicos de Salud Reproductiva -que incluya atención de emergencia obstétrica y neonatal y el parto limpio- a través de instalaciones de salud funcionales.
La información de Plan Internacional se basa en estimaciones del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), que prevé que de las 63 mil embarazadas, un total de siete mil dará a luz el próximo mes.
La organización advierte, además, que en la actual situación haitiana, el riesgo de muertes maternas es elevado, debido a que antes del terremoto, ese país ya tenía los peores indicadores globales en los temas de salud materna y neonatal de la región.
“En ese contexto, Plan Internacional, como organización centrada en los niños, está particularmente preocupada por el hecho de que muchos de estos nacimientos será de madres adolescentes. (El 48% de la población es menor de 18 años, antes del terremoto en algunas regiones del país hasta el 44% de las niñas habían tenido al menos un niño a la edad de 20 años.)”.
En Haití –se precisa en la nota informativa- la morbilidad neonatal es de 86 por 1000 nacidos vivos. Esto significa que los recién nacidos corren un riesgo aún mayor que el resto de la población. “La morbilidad y la mortalidad del recién nacido están íntimamente ligadas a la salud de la madre y la calidad de los servicios durante el parto y el período del recién nacido”.
Las estadísticas de Plan Internacional registran que un bebé nacido en Haití es de aproximadamente 20 veces más probabilidades de morir en el primer mes que un bebé nacido en Cuba (el país con la menor tasa de muerte neonatal). En Haití, el porcentaje de bebés nacidos con bajo peso al nacer es de 21 por ciento, esta es la tasa más alta en la región después de Trinidad y Tobago. Además, antes del terremoto, sólo el 31 por ciento de los recién nacidos estaban protegidos contra el tétanos y el 8 por ciento de las muertes neonatales se debían al tétanos neonatal, una condición que es totalmente prevenible si la madre ha recibido sus vacunas contra el tétanos.
Para mejorar la situación haitiana, Plan anunció que tratará de apoyar a las entidades religiosas y a las ONG’s en general para lograr atención sanitaria y de emergencia obstétrica y neonatal.
“En nuestro trabajo directo con las comunidades afectadas nos proponemos trabajar para asegurar la aplicación de adecuados servicios de referencia de 24 horas a las adolescentes embarazadas y las mujeres a estos servicios. Plan trabajará junto a aliados del sector Salud en la capacitación y el suministro de parteras tradicionales para ayudar en los nacimientos. Así también está discutiendo una posible colaboración con el UNFPA, el organismo rector de la salud reproductiva, para este fin”.
Extraido de: Clave digital
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