
Boca de Cachón, Jimaní.- El desbordamiento del lago Enriquillo, que desde hace casi dos años ha causado daños a la agricultura y la ganadería en Bahoruco e Independencia, ahora se quiere adueñar del camino a este poblado.
La crecida del acuífero, que ha trastornado la vida de los pobladores de decenas de comunidades que bordean este lago y que continúa expandiéndose sin control, hoy se encuentra a la orilla de la carretera que comunica al municipio de Jimaní con la comunidad de Boca de Cachón.
En un tramo de la vía se puede observar como el caudal del afluente se apodero de una vivienda que era construida en la zona y que, debido a la ampliación de éste, ya sus propietarios decidieron abandonar la construcción.
El aumento de las aguas ha elevado el nivel de alerta de los residentes en la comunidad de Boca de Cachón, quienes temen quedar impedido de poder llegar hasta la frontera dominico-haitiana, lugar donde se desarrolla el mercado binacional donde algunos pueden vender y trabajar para poder conseguir el sustento de su familia.
“En cualquier momento, el lago Enriquillo y el Azuei cubren este pueblo por completo. Ya nos ha quitado la tierra y está a un kilómetros de nuestras viviendas”, exclamó Pablo Florián Cuevas, residente en Boca de Cachón.
Algunos como Miguel Alberto Jiménez informaron que el problema de acuífero le arrebató unas 80 vacas de la 100 que poseía y le inundó unas quince tareas de tierra que tenía en la zona afectada.
Los moradores de la demarcación entienden que es necesario que el Gobierno le preste atención a su situación, ya que anteriormente las saladas aguas del afluente estaban a una distancia de diez kilómetro y actualmente están a solo uno, por lo que estiman quede continuar el desplazamiento las aguas podrían llegar hasta sus casas.
Para los pobladores de esta zona la vida cada vez se dificulta más debido a que perdieron sus tierras y su medio de producción son la agricultura y la ganadería, las que se han visto seriamente afectadas por el acrecentamiento del Lago Enriquillo.
Dijeron que aún albergan la esperanza de que llegue la mano amiga del Gobierno, la cual expresan ha sido indiferente con su situación, aunque aseguran que le fue condonada una deuda de 25 millones de pesos que tenían con Conaleche.
Largo trayecto por agua potable
Otras de las quejas de los pobladores de Boca de Cachón es la falta de agua potable y afirman que debido eso tienen que caminar hasta cinco y siete kilómetros para poder conseguir el líquido.
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