Tampoco exageremos, Haití es el país más pobre del continente, no cuenta con logística ni fondos para un ataque armado (no tienen ejercito, ni siquiera una revolución), sin poder bélico suficiente para tomar la República Dominicana.
De ser cierto que sienten un tremendo odio hacia nosotros (lo cual no es lo que percibo), no debemos emular ese sentimiento, debemos ser mejores, después de todo hemos tenido la oportunidad de tener un sistema educativo, aunque deficiente, que nos ha formado con lo necesario para considerarnos personas educadas.
Cerrar los consulados fue un movimiento muy audaz e inteligente por parte del gobierno, en apariencia se ve una medida suave, pero es bastante fuerte. Significa la suspensión de nuestras relaciones con Haití. Me atrevo a decir que un sector muy poderoso (puede ser local, haitiano o extranjero) está beneficiándose o espera hacerlo de la crisis entre ambos países.
Las autoridades haitianas son incompetentes, eso se ha demostrado una y otra vez, han sido irresponsables en sus posiciones referente a los ataques a los consulados dominicanos, pero las palabras se la lleva el viento; no por eso podemos pensar en atacar a Haití, y, el día que levantemos las armas contra Haití, sin un ataque previo por parte de ellos, será el peor error de nuestra historia reciente.
Definitivamente hay personas interesadas en un conflicto bélico, no tengo idea de quién o por qué, pero estoy seguro que no representa el sentir de todos los haitianos, los haitianos que he conocido aquí son seres humanos comunes y corrientes, ese odio que dicen que les brota es una farsa.
No me malinterpreten, condeno cualquier intento de fusión o cesión de soberanía, nadie nos puede obligar a violar nuestro sistema migratorio, sean haitianos o ingleses, ningún extranjero puede ser dominicano sin seguir las pautas que nosotros mismos hemos establecido.
Pero no puedo confundir una cosa por la otra, el nacionalismo es propio de mentes débiles buscando refugio en una idea fuerte. La idea de una guerra es un mito, en otras palabras, es una pendejada. Ni traidor ni "vende patria", más bien, realista.
NOA PENIER PEÑA GOMEZ

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