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sábado, 11 de marzo de 2017

Revivir nuestras tradiciones traería como consecuencia el desarrollo de nuestra sociedad cabraleña.

Por Geuris Guzmán

 Debemos rescatar la memoria de Geuris Guzmán

Artículo públicado el 6 de marzo 2009

"Eran tiempos en que todo el mundo se interesaba por lucir su mejor esplendor durante esos tres días de gloria para nuestro pueblo"

En días pasados mientras compartía con un grupo de amigos vino a colación un tema que en realidad debe crear preocupación entre las personas cabraleñas que se interesan por la historia, la cultura y el folclore de nuestro municipio. Se trata de la forma en que años tras años han venido en decadencia nuestras tradiciones e instituciones culturales.

Recordábamos los tiempos en que los cabraleños, llenos de entusiasmos, aprovechaban la llegada de nuestras festividades carnavalescas para enarbolar por todo lo alto nuestras tradiciones.

Quien no recuerda en tiempos de carnaval el colorido de las calles de Cabral? las cuales se llenaban de las tradicionales Cachuas armadas con sus foetes y con sus caretas de enormes cachos y cabellera elaborada de papel crepé de vistosos colores, vestidas con sus trajes, una especie de mameluco con alas cocidas entre los costados y los brazos, parecidas a las alas de los murciélagos y su emblemática cruz adherida en toda la espalda; eran dignos de admiración de todos quienes observaban este espectáculo.

Eran tiempos en que todo el mundo se interesaba por lucir su mejor esplendor durante esos tres días de gloria para nuestro pueblo; que gracias a estos eventos se dio a conocer en todo el mundo por las particulares de sus tradicionales Cachuas.

Ahora las cosas han cambiado. Ya no se vislumbra el mismo esplendor en las calles, ni tampoco predomina el interés por vivir nuestra tradición. Solo un pequeño grupo de personas se esfuerzan por mantener vivo, lo que es uno de nuestros principales atractivos El carnaval y las Cachuas de Cabral.
Causas

Las causas de esta situación son variadas y van desde el desinterés que han mostrado nuestras autoridades municipales y educativas, la falta de recursos económicos en el municipio que impiden que las personas puedan adquirir un buen disfraz, la introducción de elementos ajenos a nuestra cultura, la falta de planificación para el desarrollo de las actividades, la falta de incentivos que estén orientados a realzar nuestras tradiciones, entres otras.

Que se puede hacer
Hay muchas cosas que podemos hacer para cambiar esta situación y hacer que nuestras tradiciones florezcan y devolverle el esplendor perdido a nuestro pueblo.

Primero entiendo que hay que desarrollar políticas orientadas a definir y reafirmar nuestras tradiciones, de tal modo que los eventos desarrollados no sean producto de la improvisación, sino de un plan claramente definido y sostenible. En este sentido se hace necesario la creación de un verdadero comité pro carnaval que este integrado por las personas e instituciones que en materia educativa, cultural y económica puedan brindar sus servicios a nuestra comunidad.


Quizás una de las causas por la cual no hemos pasado de un intento fallido por desarrollar un carnaval que se convierta en un verdadero atractivo turístico de nuestra comunidad es porque no existe en Cabral un organismo competente que se encargue de dar seguimiento a las actividades durante todo el año, sino que solo días antes de dicha celebración, se junta un grupo de personas y de forma apresurada tratan de montar hacer un montaje que debería ser pensado y sopesado para garantizar de este modo su efectividad.

Pero hay muchas mas soluciones. Pienso que las autoridades municipales y los sectores empresariales de nuestra comunidad pueden aportar una cantidad determinada de disfraces y organizar igual cantidad de personas de los diferentes sectores de la población que estén dispuestos a dar continuidad a nuestras tradiciones con el fin de que éstos puedan salir disfrazados a las calles en forma organizada.

Se hace necesaria la creación de premios como incentivos a la creatividad, participación y trayectoria, premiando por ejemplo los renglones de: mascara o disfraz mas original y tradicional, o reconociendo a las personas que tradicionalmente han fomentado con su participación el evento cultural, o la coreografía mas original, o el manejo mas magistral de foetes, entre muchas otras categorías que no tengo en mente en este momento. De este modo germinaría el interés por la industria artesanal cabraleña con la elaboración de caretas, foetes, disfraces, suveniles, entre muchas cosas más.

Se trata de tomar las riendas de la situación e integrarse, tal y como lo han hecho los directivos de la Cooperativa Familiar Eladio Feliz (COOPFELAFEVI), quienes hace ya varios años se han integrado a las actividades carnavalescas y organizado a su representación, compuesta por grandes y chicos y motivándolos a participar activamente y proveyéndoles los atuendos necesarios para una digna participación en nuestro carnaval.

Una de las causas que ha contribuido con el deterioro de nuestras tradiciones es quizás el hecho de que las personas más pudientes (profesionales y comerciantes) de nuestro municipio, ya no se interesan por participar en este tipo de actividades. En tal sentido admiro las intenciones del Dr. Melchor Feliz, quien me expresara en días pasados la intención de reunir un grupo de profesionales para motivarlos a que se disfracen con los atuendos tradicionales durante los días de carnaval en Cabral y así contribuir a motivar a otros que han dejado las tradiciones de lado.

De lograr Cabral estas metas, obtendríamos directa e indirectamente beneficios inimaginables. Solo hay que imaginarse el impacto socioeconómico que se produciría si lográramos atraer durante los tres días de celebración una buena cantidad de turistas (nacionales y/o extranjeros) a nuestro municipio:

1. Los negocios obtendrían mejores ventas
2. Se venderías suveniles como recordatorios de las actividades. De este modo nuestros artesanos saldrían beneficiados
3. Los lugares de diversión (discotecas, colmadones, villares, etc.) verían aumentadas sus ganancias por las ventas.
4. Las personas dueños de fondas, frituras y hoteles, también se beneficiarían. La gente necesita comer y hospedarse.
5. Los agricultores obtendrían mejores beneficios en las ventas de sus productos, ya que a mayor cantidad de personas, mayor demanda de alimentos.

6. Los pescadores y las vendedoras de viajacas no se quedarían atrás en sus ingresos. Hay que recordar que este tipo de pescado compone nuestra principal oferta gastronómica.

7. Y quizás lo más importante, nuestro pueblo lograría un mejor reconocimiento a nivel nacional e internacional, ya que los visitantes se encargarían de mercadearnos.

De modo que pienso que ya es hora de que las personas que aun se interesan por su pueblo nos pongamos de acuerdo y que todos juntos entrelacemos nuestras ideas a fin de ponerlas en ejecución.

Reproducido de asiescabral.blogspot.com